lunes, 29 de junio de 2015

Taller "Su alimentación depende de ti"

Me encanta asistir a los eventos que organiza la web Madresfera para blogeras porque aprendo muchas cosas que os puedo luego transmitir, y todo de la mano de los mejores profesionales del sector sobre el que se imparte el evento.



En esta ocasión fue un evento que organizaron hace un par de semana (del cual no he podido escribir porque he estado cerrando el sorteo aniversario del blog) sobre la alimentación durante el embarazo y la lactancia y el consumo de bebidas alcohólicas y sin alcohol.

Gracias a ellos pude aprender que el secreto de la dieta mediterránea es........  
Mejor os lo cuento luego.

Primero quiero daros las claves, que nos dio la dietista, para una alimentación saludable.


El aporte energético durante la lactancia debe ser de 500 kcal al día, distribuidas en 5 comidas al día:

- Carnes, 2 o 3 veces por semana. Deben consumirse a la plancha o asadas y a ser posibles que sean carnes magras.

- Frutas, 2 o 3 piezas diarias. la fruta contiene fibra, fioquímicos, carótenos y vitaminas hidrosolubles que son necesarias para el organismo.

- Leche y derivados, entre 2 y 4 raciones diarias. Lo ideal es un litro de leche semidescremada (al día), queso fresco y yogur.

- Harinas y arroz, lo ideal son tres porciones semanales de arroz y entre 6 u 8 diarias en el caso de los cereales.

- Azucar, en este caso se recomienda moderar la ingesta.

- Pescados, 2 o 3 veces por semana. Los pescados contienen proteínas, minerales, vitaminas y grasas Omega 3. Aunque no es recomendable comer pescados como el pez espada, tiburon, atún rojo y el lucio, por su alto contenido de mercurio.

- Verduras y Hortalizas, 2 o 3 piezas diarias. Aunque la patata se recomienda 3 porciones por semana. Las verduras y hortalizas son ricas en micronutrientes y fibra.

- Frutos secos. Un consumo limitado por su alto contenido calórico; aunqué conviene inclirlos en la dieta porque son ricos en vitaminas, minerales y grasas insaturadas.

- Legumbres, 2 o 3 veces por semana. Son ricas en proteínas, hidratos de carbono, fibra, vitaminas y minerales.

- Aceites, a ser posible que sea crudo y de oliva.

- Huevos, 3 o 4 por semana. Es una fuente de colina, que es un nutriente que interviene en la formación de estructuras del sistema nervioso del neonato.

Lo más importante es hidratarse bien durante el embarazo y la lactancia, ya que un bebé lactante ingiere entre 600 a 900 ml de leche al día entre el primer y el sexto mes de vida.
Aunque la madres no deben limitarse solo al agua para cubrir esas necesidades de hidratación, también pueden consumir otro tipo de líquidos como: infusiones (el te no es una infusión y contiene teina que es un excitante como la cafeína), leche o cerveza sin alcohol; entre otros.

La cerveza sin alcohol puede completar la dieta de una madre lactante ya que la cebada hace que la leche sea de calidad y contiene:


- Vitaminas B como niacina, riboflavina (B2), piridoxina (B6) ácido fólico o folato (B9). Esta útima es una vitamina escasa en madres lactantes.

- Minerales como el magnesio, calcio, fósforo, potasio y silicio que es un mineral esencial en los procesos de calcificación.

- Antioxidante naturales que protegen a la madre y al bebé de posibñes enfermedades cardiovasculares.

- Maltrodextrinas que son carbohidratos complejos de absorción lenta.

Lo que si que es incompatible es la lactancia y la bebidas alcohólicas o con cafeina o teina.

Y ahora si.

El secreto de la dieta mediterranea es sentarse a comer sin distracciones ni prisas y a ser posible con una buena conversación. Igual que cuando éramos pequeños.



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