martes, 16 de diciembre de 2014

Grietas de los pechos

Esta es una entrada que tenía pendiente porque he visto que hay muchas mujeres que sufren de grietas durante la lactancia, yo misma las he sufrido, y andamos muy perdidas con este tema.


¿Qué son las grietas?


Son unos cortes en el pezón, que suelen ser profundos y en forma de X o le rayita.

¿Porqué se suelen producir?


Las grites suelen ser consecuencia  de una mala succión o postura.
Es fácil saber si es la causa de las molestias porque durante la toma sentimos dolor e incomodidad.


En otros casos es producida por un frenillo corto.

Qué hacer:


1.- Lo primero es corregir el error en la postura del bebé o en la succión.

     Las mejores posturas para dar el pecho son:

     - Tumbada: Después del parto, durante la primera semana, es la postura más cómoda porque no tenemos que incorporarnos en exceso y en el caso de la cesárea es la más recomendada.
Ponemos al bebé a la altura del pecho y acercamos al niño a nuestro pecho.


     - Sentada: Es la postura más extendida. Para que no se nos cargue la espalda con esta postura nos pondremos en un asiento cómodo, donde podamos recostarnos un poco, y pondremos al bebé a la altura del pecho; siempre que el bebé esté posicionado lo acercamos al pecho, NUNCA acercaremos el pecho al niño. Y apoyaremos el codo en un cojín o apoyabrazos para estar más cómodas.


     - Balón de rugby: Esta postura está indicada para lactar gemelos o si tenemos dificultad para dar el pecho en las otras posturas.
Esta postura favorece el vaciado de los conductos menos estimulados.
Pondremos al bebé apoyado en un cojín a nuestro lado (sentado mirando hacia nuestro pecho) y la cabeza a la altura del pecho.


     - Caballito: Es la más recomendada cuando tenemos grietas. Sentaremos al bebé en nuestra pierna con la carita a la altura del pecho.


     Si el problema es la succión hay que mirar si la postura de la boca es la mejor. La boca del bebé debe cubrir casi toda la aureola y el pezón tiene que estar entre la lengua y el paladar.


     Y si seguimos teniendo molestias puede que tenga el frenillo corto, en este caso tendremos que consultar con su pediatra.

2.- Lavarse los pezones con agua templada después de cada toma, sin jabón; los secamos, con cuidado, y dejamos los pezones al aire, siempre que podamos.

3.- Después de cada toma, sacaremos un poco de leche (o calostro) y lo extenderemos por el pezón. ¿Por qué? Porqué la leche materna tiene agentes desinfectantes que nos ayudarán a cicatrizar.

4.- No debemos suspender la lactancia, aunque las grietas sangren, ni debemos asustarnos si el bebé regurgita sangre. Es normal y no es malo para el bebé.
Pero si sangráis mucho porque el bebé succiona muy fuerte, podéis probar a sacaros leche de forma manual (lo explico en las entradas de almacenar leche y en el de la mastitis) o con el sacaleche.




5.- Pondremos al bebé más frecuentemente para que succione con menos vigor, así nos hará menos daño.

6.- Cambia de posición entre una toma y otra.


Si el dolor es muy intenso podemos utilizar pezoneras pero las usaremos con cabeza, ya que abusar de ellas puede provocar que el bebé rechace el pecho cuando se nos curen las grietas.


Qué no hacer:


1.- No dejaremos de dar el pecho para descansar porque esto nos puede causar una mastitis o una obstrucción de los conductor mamarios.

2.- No nos lavaremos con jabones agresivos ni en exceso. Lavarnos en exceso puede producirnos irritación en la piel puesto que elimina las defensas naturales que tenemos.


Para cualquier duda de lactancia puedes ponerte en contacto conmigo AQUÍ.

Y disfrutar de la lactancia que es un momento íntimo entre nuestros hijos y nosotras.

Mamá Novata

Escribe tu mail:


Delivered by FeedBurner