lunes, 22 de diciembre de 2014

Alimentación complementaria


La OMS (Organización Mundial de la Salud) y la AEPED (Asociación Española de Pediatría) recomiendan la lactancia exclusiva hasta los 6 meses de vida del bebé.

Lo malo es que los permisos por lactancia no acompañan y en la mayoría de los casos tenemos que empezar antes con la alimentación complementaria.


¿Qué es la alimentación complementaria?



La misma palabra lo dice, es una alimentación complementaria a la lactancia. Es decir, que en las horas donde la madre no está con el bebé, este tomará otros alimentos.

Cuando nació mi gordito, en 2011, había que seguir unas pautas para introducir la alimentación. Primero los cereales sin gluten, luego los cereales con gluten, las verduras, la carne, la fruta y el pescado.
Pero hoy en día esto ha cambiado, ahora la alimentación complementaria es a demanda.

La alimentación complementaria a demanda es una manera de introducir comidas sólidas en la dieta del bebé, permitiendo que se alimente por si mismo.


La alimentación complementaria a demanda:
     - Permite al bebé descubrir sabores, texturas, colores y olores.
     - Fomenta la independencia y la confianza en si mismo.
     - Le ayuda a desarrollar y mejorar la coordinación ojo-mano y la masticación.
     - Evita las peleas a la hora de comer y las actitudes melindrosas.

Esta alimentación está basada en el desarrollo de los bebés durante el primer año de vida.

Este tipo de alimentación está pensada para bebés a partir de los 6 meses porque a esa edad se mantienen sentados, cogen pedazos de comida, pueden llevárselos a la boca y masticarlos.
Pero como he dicho antes, las madres tienen que incorporarse antes a trabajar, así que dos meses antes empezaremos a almacenar leche para que el cuidador le de el biberón o prepararle purés cuando la madre no esté.


Si damos lactancia exclusiva hasta los 6 meses habremos superados la fase de los purés.

Pero si le doy sólido, ¿Se puede ahogar?


En 2011 se nos recomendaba a los padres que introdujéramos la comida en purés y poco a poco empezáramos a dar trozos más grandes para ayudar a fortalecer la mandíbula. La diferencia con la alimentación complementaria a demanda es que nos saltamos los purés.

Así que con unas normas básicas de seguridad es igual que cualquier otro método de introducción de alimentos.

La norma principal es NO DEJAR NUNCA SOLO AL BEBÉ CUANDO COMA. Hasta que el niño sea los bastante maduro como para comer solo estaremos SIEMPRE pendientes.

Los alimentos como las aceitunas o las cerezas, con huesos pequeños, los deshuesaremos antes.

También se pueden comprar sistemas de seguridad que permiten macerar la comida.


Pautas a seguir:


1.- Sentaremos al bebé a la mesa con todos.


2.- Le pondremos el plato con la comida delante, no se la ofreceremos, será el bebé que coja la comida y experimente.

3.- Empezaremos con alimentos fáciles de comer y de macerar.

4.- Iremos introduciendo nuevas formas y texturas poco a poco. Introducimos un alimento y cuatro días después otro, así podremos comprobar si algún alimento le da alergia.

5.- Intentaremos que el bebé coma lo mismo que el resto de la familia o comensales.


6.- Hay que tener muy presente que al principio el bebé experimentará con la comida, es decir, que tenemos que apoyarle con la lactancia (por eso alimentación complementaria).

7.- Seguiremos con la lactancia o la leche artificial.

8.- Mientras que dure la comida no debemos presionar al bebé para que coma.

9.- Plantearemos estos momentos como un juego y como algo divertido

¿Que alimentos NO debemos poner?


Todo lo que tenga azúcares añadidos o con sal, ni comida rápida, ya tendrá tiempo de comer esas cosas cuando sea mayor.

Y nada de marisco, miel, huevos duros, frutos secos y pez espada.

Así que, prepararos para una nueva etapa en la vida de vuestros pequeños y para limpiar.



Image and video hosting by TinyPic

Escribe tu mail:


Delivered by FeedBurner