viernes, 26 de septiembre de 2014

Rabieta por unos zapatos

Hoy me siento en la necesidad de escribir para desahogarme.

Cuando mi gordito estaba en la escuela infantil el equipo de atención temprana nos daba charlas para guiarnos a los padres. En una de esas charlas una madre propuso un tema, su hijo de 3 años no quería peinarse y vestirse por las mañanas. El psicólogo fue muy claro con todos los padre y madres, los niños con 3 años son responsables de su higiene, aseo y ropa, con esta edad ellos son y deben ser capaces de vestirse y desvestirse solos y de asearse, si no lo hacen es su problema.

Que nos quería decir con esto, y luego nos lo explico a todos, que nuestra obligación es proteger a nuestros hijos, alimentarles y proporcionarles seguridad pero la del niño es hacer lo mencionado antes. Que muchos padres somos muy protectores y volvemos a los niños vagos.


¿Porqué escribo esto? 

Porque es aquel momento yo pensé, que suerte tengo que mi gordito no me hace estas cosas. ERROR, ha llegado el día en el que mi gordito lo ha hecho.

Lleva varios días que no quiere vestirse o ponerse las zapatillas y siempre se lo ponemos su padre o yo por no montar un escándalo, puesto que las paredes en nuestro edificio son de papel, pero hoy he decidido que era el último día porque con vestir a la gordita, que es un bebé, tengo suficiente trabajo.

La reacción ha sido espectacular. Primero ha intentado que yo no cogiera a su hermana; luego ha pasado a la siente fase, pegarme (vosotros no le peguéis al niño, sólo por el hecho de no poneros a su altura; fue otra de las cosas que nos dijo el psicólogo); y la última fase ha sido hacer una sentada.

¿Que debemos hacer? 

Primero decirle tranquilamente que se ponga los zapatos sin gritar y terminando con la muletilla POR FAVOR..

Si continua hay que entender porqué nuestros hijos se ponen así. En mi caso él quiere que le vista como a su hermana.

Nos ponemos a su altura y mirándole a los ojos le decimos que le entendemos.

Con palabras sencillas le explicamos que esa no es la mejor forma de hacer las cosas, que él ya es mayor y sabe pedir las cosas con palabras.

Ofrecerle una alternativa, tu te pones los zapatos y yo te ayudo a saber en que pie se pone.

Y cuando se calme reforzar lo bien que lo ha hecho y sin gritar, como un niño mayor.

Pero hay veces que esto no funciona, sobre todo al principio. Así que el paso siguiente ha sido cogerle en brazos, para que no pise descalzo en el suelo y llevármelo al coche porque llegábamos tarde al colegio.

En el coche ha seguido gritando y como no le he hecho caso y ha visto que era una batalla perdida me ha pedido ayuda. Como se había calmado he aparcado y le he ayudado a saber en que pie va cada zapatilla.

No soy una madre perfecta

Mi primer error es llevarle al colegio con su hermana pequeña pero como todo el mundo traabaja y la gordita es muy pequeña no tengo donde dejarla.

Y el segundo error, haberle estado vistiendo cuando llegó su hermana por no hacerle sentir mal.

No todos somos perfectos y cometemos errores, y lo mejor es aprender de ellos.
Mamá Novata

Escribe tu mail:


Delivered by FeedBurner