martes, 3 de junio de 2014

Cesto de los tesoros

Hay veces que no nos damos cuenta y llenamos a nuestro hijos de juguetes y juguetes que no usan cuando los mejores juguetes están en casa, yo os propongo "el cesto de los tesoros", es una actividad que desarrollan en todas las escuelas infantiles y también la podemos hacer en casa.



¿En que consiste el cesto de los tesoros?

Es una selección de artículo que tenemos en casa, que no sean peligrosos, y tienen distintas formas y texturas. Todo lo que le pongamos en el cesto deben ser cosas que estimulen y desarrollen sus cinco sentidos.


Podemos usar objetos naturales como una concha marina, una esponja natural o algo de mimbre; objetos de madera como un palo para servir la miel, una brocha, una cuchara, pinzas de la ropa o un cepillo con las cerdas más rígidas; objetos de metal como un colador pequeño o una bola de té; y objetos de tela como una manopla de exfoliar o un retal de seda. Nunca les pondremos materiales de plástico.

Imagen de http://www.cestodelostesoros.com/


Cómo utilizarlo
Podemos empezar a usarlo con nuestro hijo antes de que aprenda a sentarse. Podremos al gordito tumbado de espaldas y los objetos a su alrededor de forma aleatoria, así ayudaremos a que aprenda a girarse y a desplazarse hacia ellos.


Si el gordito se sienta pero no anda pondremos el cesto a su alcance para que pueda elegir aquellos objetos que más le gusten o llamen su atención. No hay que preocuparse si se los lleva a la boca puesto que serán objetos que hayamos limpiado antes y solo los usa el bebé, además forma parte del aprendizaje.


Cuando nuestro hijo/a ha comenzado la fase de movimiento será capaz de llevar al cesto y su juego favorito será sacar y meter los objetos del cesto.


Debemos estar presentes cuando use el cesto para averiguar como le gusta usarlo y que objetos son los que más le gustan.


Beneficios
Este juego ayuda a favorecer:
- La psicomotricidad, con su deseo de alcanzar los objetos, meterlos y sacarlos del cesto.
- La toma de decisiones, puesto que ellos aprenden a seleccionar que objetos les gusta más.
- Les ayuda a descubrir, puesto que lo tocan, lo chupan, comprueban cuanto pesa, su forma, su tamaño, que textura tiene, el sonido y el olor.
- Desarrolla sus sentidos.
- La capacidad de concentración, puesto que se tira largos ratos observando los objetos.
- La autonomía, con este juego el bebé aprende por si solo a experimentar.


Os animo ha que si vuestro hijo/a es menor de 18 meses le hagáis uno, será mucho mejor que cualquier juguete comprado que tenga luces y sonidos.

Mamá Novata.